¿Qué es el Rapid Learning?

Diego Sánchez

Director Vértice e-Learning

En una sociedad donde el concepto ‘tiempo’ es un bien tan preciado, las empresas abogan por una formación corporativa cada vez más rápida, actualizada y de calidad. El aprendizaje continuo favorece, tal y como vimos en el post ‘El e-Learning en las grandes empresas’, a la retención de talento entre equipos de profesionales con perfiles muy especializados y competitivos. Por ello, el Rapid Learning es considerado como una herramienta eficaz ante el actual paradigma digital.

El Rapid Learning  (rapid e-learning) se refiere a un conjunto de herramientas y metodologías cuyo objetivo es acelerar el proceso de desarrollo de contenidos, ya sea reutilizando recursos y procesos, como también unificando las etapas de diseño instruccional y diseño multimedia con el uso de herramientas de autor por parte de los diseñadores instruccionales.

En este punto, es preciso aclarar que el Rapid Learning y el Microlearning no son sinónimos, ya que el primero hace referencia a la forma de construcción del producto formativo (metodologías y herramientas) y el segundo al material en sí. Sin embargo, ambos pueden ser complementarios ya que comparten la misma visión: formación intensiva, de corta duración y el objetivo de motivar al usuario.

Entre sus principales ventajas destaca la posibilidad de aumentar la producción de contenidos formativos reutilizando el material existente con especial interés sobre los recursos multimedia. Por ello, y como se ha mencionado anteriormente, se reduce los tiempos de producción y los costes económicos. Las herramientas utilizadas para su diseño suelen ser muy intuitivas por lo que se fomenta el ‘autoaprendizaje’. Además, el Rapid Learning es muy efectivo para demandas de formación imprevistas debido a esa característica de ‘reusabilidad’. De igual modo, el catálogo formativo que ofrece es muy variado y permite responder a las demandas de especialización de los empleados.

El diseño instruccional del Rapid Learning presenta una serie de características determinadas como:

Es muy positivo que las actividades de interacción incluyan ‘pop-ups’ (ventanas emergentes) con contenido adicional para profundizar en el tema sobre el que se está tratando. El aprendizaje conceptual debe estar sustentado en una combinación de texto y elementos multimedia (infografía, vídeo, audio o animación). Del mismo modo, las actividades orientadas a comprobar la compresión de la materia suelen apoyarse en preguntas de ‘Verdadero o Falso’ o completar espacios en blanco. A su vez, se apuesta por el uso de imágenes de uso libre, así como de audios y vídeos de corta duración. Los gráficos simples y las ilustraciones también son dos elementos muy utilizados.

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