¿Por qué una empresa debe apostar por el intraemprendimiento?

Comunicación Vértice

La transformación digital de las empresas está propiciando cambios en la organización de sus plantillas, apostando, cada vez más, por perfiles profesionales innovadores y con habilidades necesarias para liderar este cambio. Entre estos perfiles encontramos la figura del intraemprendedor  solo apto para empresas con una clara inclinación a ser líderes en su sector y a asumir riesgos sin miedo a equivocarse.

Son empleados por cuenta ajena cuya relación es positiva para ambas partes. Por su parte, el intraemprededor fomenta su lado más creativo y resolutivo al autoimponerse retos y alcanzarlos. Es un nómada de los negocios, un perfil innovador y en constante actitud de cambio y adaptación, además, le encanta investigar nuevas áreas de actuación para obtener ventaja con respecto a la competencia.

Con todos estos ingredientes, para las empresas es muy positivo con un profesional comprometido por alcanzar los objetivos con un alto índice de dedicación y pasión por lo que hace. Sin embargo, las organizaciones deben dejar cierta libertad de actuación a los intraemprededores, un margen de ensayo y error, porque será la única forma de obtener resultados positivos. Es muy importante que sienta que su trabajo es valorado y reconocido, sólo así,  evitaremos la denominada fuga de talento.  Puede darse el caso, que este profesional ya exista en la empresa y sólo tendría que cambiar su rol.

Podemos seguir la huella a un intraemprededor siguiendo estas pistas:

Cazador de tendencias.  Consiste en tener una visión global y actualizada del sector donde opera para conocer de primera mano las últimas innovaciones y detectar las oportunidades del mercado. Es una persona muy activa en eventos, ferias y conferencias.

Espíritu emprendedor. Muy relacionado con el punto anterior, es un profesional capaz de visualizar una idea empresarial de éxito, que los demás no pueden ver, y trabajar hasta que se materializa.

Trabajo en equipo. Tiene dotes de liderazgo positivo, le motiva liderar equipos de trabajo innovadores y creativos por lo que suele contar con un conocimiento sólido sobre nuevas dinámicas de trabajo para aumentar el compromiso y la productividad de los empleados.

Autonomía. Debe contar con cierta independencia para poder experimentar (ensayo-error) hasta dar con la fórmula exacta para la consecución de los objetivos fijados. En cierta forma, nos encontramos ante un ente creativo que necesita respirar libertad para que su grado de motivación se encienda y vaya en aumento.

Tolerancia al riesgo. Está muy relacionado con la idea de salir de la ‘zona de confort’ para descubrir que hay más allá. Una actitud positiva y abierta para promover iniciativas novedosas es fundamental para la innovación de las empresas.

¿Contarías en tu plantilla con un perfil de estas características? En esta línea, te recomendamos que consultes estos artículos:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *